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La Coctelera

TOP OF MIND

Cada vez que alguien está estrenando ropa y le dicen: ¿estrenando? Automáticamente responden: “no, Vel Rosita…” A esto le podemos llamar top of mind, porque se está haciendo recordación de una marca, bien sea al momento de verla o en la vida cotidiana.

Anualmente se hace un estudio de mercados, logrando así un ranking de las marcas más recordadas por los consumidores; según la revista Dinero, la marca más recordada en gaseosas es Coca-Cola, en pastas dentales punteó Colgate y en electrónicos fue SONY.

Cada producto y/o marca trabaja arduamente para lograr ese anhelado posicionamiento y , bien sea por su excelencia de calidad o simplemente por sus campañas publicitarias; regularmente quien llega primero al mercado es quien tiene ese posicionamiento más fuerte, sin importar su calidad, por ejemplo, EGO (shampoo para hombres), es una idea innovadora, enfocada a un público definido, adicionalmente la estrategia de publicidad fue arrolladora y ha tenido una gran acogida, a pesar de los comentarios de gente del común es el shampoo para hombres mayor posicionado en el mercado a pesar que ya tienen competencia.

Los mercadólogos confirman que el voz a voz es una parte fundamental en el proceso del posicionamiento, ya que según las estadísticas, si alguien se siente satisfecho con el servicio o funcionamiento de un producto, le transmite esa información a máximo tres personas; pero si por el contrario la experiencia fue negativa ese mensaje se transmite a mínimo diez personas.

Por lo anterior expuesto es necesario mantener un equilibrio entre la calidad del producto y la publicidad que se le hace para lograr el posicionamiento, ya que si se desequilibra la “balanza” hay que hacer grandes esfuerzos para volver a ponerla en la posición original.

El top of mind es aquello que mide si un producto está posicionado en el mercado, ahora analiza cuáles son esos productos que tu recuerdas primero por encima de los demás.

GUERRA DE “SUPERMERCADOS”

Así como existe la guerra del centavo, cuando la directa competencia baja el precio, inmediatamente para no perder ventas la otra parte también debe bajar el precio a uno igual o más bajo, por ejemplo, pasa con las cadenas de supermercado, aunque ahí se maneja diferente, ya que la calidad de los productos es distinta desde la fecha de vencimiento hasta llegar a la marca afectando el precio y el bolsillo de los consumidores.

Según documentales de mercadeo, por ejemplo, Pomona es una de las cadenas más conocidas a nivel de calidad de frutas y verduras, pero su competencia más directa es Surtifruver ya que es más asequible a estratos menos favorecidos sin bajar la calidad de los productos. Igual pasa con Carulla, la calidad tanto en verduras como en productos y su competencia directa es Éxito que es más asequible a estratos 3 y 4, pero a su vez Carrefour es de buena calidad pero sus precios son aún más bajos.

Regularmente las personas de estrato 5 y 6 desean la mayor exclusividad posible, en el servicio, en su ropa, en sus joyas, en sus artículos y obviamente mucha más atención ponen a la comida, ya que regularmente manejan dietas y el mundo light, por tanto compran sus productos alimenticios en Pomona o en Carulla.

Ahora bien, las personas que viven en estratos 3 y 4 procuran tener una buena alimentación, quizpas no todas las personas viven pendientes de su imagen pero si de su salud.

Obviamente existen muchas más cadenas reconocidas pero varían en las marcas que tienen en sus estantes o por ejemplo los productos se vencen muy pronto y por eso es mucho más económico, como lo son: Surtimax, Cooratiendas, Merquefácil, entre otros.

Pero como se dice popularmente: entre gustos no hay disgustos. Y muchas veces no hay recursos para mercar en lugares exclusivos. Por tanto siempre existirán diferencias en cuanto a calidad y precio del producto entre los supermercados.

EL MERCADEO Y EL ANHELADO ÉXITO

Si bien, la decisión de comprar nace de la necesidad de cada familia o de cada persona, el producto debe cumplir con las expectativas para poder cubrir la necesidad que se tiene, pero además de eso, el producto pasa por una serie de momentos, etapas o capítulos para llegar a nuestras casas, lo que se llama habitualmente “proceso de decisión de compra”, ya que cada producto tiene una estrategia diferente y en nuestros días los productos y su calidad son muy parecidos, lo que hace aún más difícil la elección; esta decisión traza el éxito o el fracaso de una marca o de un producto, bien o servicio.

Cada vez que nosotros como compradores o consumidores compramos determinado producto, simplemente estamos prefiriéndolo frente al producto la competencia, el cual seguramente es muy parecido al que preferimos, logrando así que la marca se consolide a través del tiempo y se posicione.

Así como nosotros los consumidores contribuimos al éxito o al fracaso del producto, bien o servicio, también lo son los directivos de las empresas. Si promueven su producto por medio de campañas publicitarias bien enfocadas, tendrán éxito, pero si por el contrario no causa impacto, se conoce como “desgaste publicitario” y muy seguramente llegará al fracaso, por eso siempre se debe pensar ¿cuál será la reacción del consumidor?, la respuesta a esto podría decirse que es el sentido común. Ahí es cuando se aplica la investigación de mercados, pero además de eso es vital para cualquier empresa prestadora de servicios o creadora de un producto conocer perfectamente las reacciones del público hacia el cual está enfocado.

Al hablar de un nuevo producto, un concepto diferente para el usuario y para la empresa, por ejemplo, la elaboración de un producto, se puede requerir una gran inversión o un cambio tecnológico, lo que representa esfuerzos muy grandes, pero para el consumidor es prácticamente imperceptible, ya que en el producto final no se ve el proceso por el cual tuvo que pasar, por lo tanto para el consumidor puede ser un producto nuevo entre los muchos productos ya existentes en el mercado; ahora bien, invirtiendo los papeles, un producto que tenga un cambio de imagen o un lanzamiento diferente, para los consumidores puede pasar por un producto nuevo, pero para la empresa es el mismo.

Regularmente al pensar en “nuevo producto”, se puede asimilar con inversión de dinero, tiempo, riesgos, publicidad, miedos, por ejemplo a que el producto no tenga acogida en el mercado, pero lo único y realmente necesario para un nuevo producto es la creatividad. Teniendo un buen plan es suficiente. Las empresas se ven en la obligación de desarrollar nuevos productos, para no caer fácilmente en una crisis; es inevitable no correr riesgos al lanzar un nuevo producto, como por ejemplo, no se hacen encuestas o degustaciones (pruebas) antes de lanzarlo y fracasan porque no es aceptado por los consumidores, por el producto como tal, por ser imitación de otros productos ya existentes o por el precio.

Para que un producto nuevo en el mercado tenga éxito debe tener novedad, que sea atractivo, que se diferencie de los demás productos, que cumpla con las expectativas de los compradores, debe tener un objetivo claro y definir en que segmento de nuevos productos va a incursionar.
Los nueve objetivos aplicables a nuevos productos son:

1.- asegurar el futuro
2.- combatir y frenar a la competencia
3.- aumentar la rentabilidad
4.- equilibrar la gama
5.- dispersar el riesgo
6.- aumentar la fidelidad del mercado
7.- prestigio e imagen
8.- mantener o aumentar la participación de mercado
9.- eliminar reclamaciones

DE LA IDEA A LA OPORTINIDAD EMPRESARIAL

Muchas veces cuando pensamos en ser independientes y tener nuestro negocio propio, nos enfrascamos en una sola idea; obviamente consideramos qué es lo mejor que se nos pudo haber ocurrido y estamos muy motivados, pero después de un tiempo nos damos cuenta que el presupuesto no alcanza, que es muy sacrificante, no tenemos las licencias ni todos los documentos requeridos o simplemente pensamos que quizás no es tan rentable como lo pensábamos y terminamos desilusionándonos y dejamos esa idea en el olvido.

Para que nuestra idea se convierta en un hecho nos debemos hacer varias preguntas, para descubrir, afianzar y validar la idea que tenemos. Algunas preguntas que sugiere la Revista Dinero son:

1) ¿Cuál es la idea para crear empresa?

2) ¿Cuál es el concepto de empresa / negocio / producto?

3) ¿Qué productos o servicios deseo vender?

4) ¿Cuáles son los segmentos del mercado a los que quiero llegar?

5) ¿Qué necesidades, problemas, deseos o intereses estoy resolviendo?

Ya cuando se tengan claramente resueltas todas estas preguntas y no haya ningún tipo de indecisión debemos seguir preguntándonos cosas más detalladas, (para no tener “sorpresas” o temas vacios) porque si no tenemos “todo fríamente calculado” puede traer consecuencias muy graves a través del tiempo. Algunas de las preguntas complementarias que sugiere KOTLER, en su libro Dirección de Mercadotecnia son:

1) ¿Tengo definido un portafolio de productos / servicios?

2) ¿Tengo el concepto de empresa claro?

3) ¿He definido el segmento o segmentos del mercado a los cuales quiero llegar?

4) ¿Me he preocupado por conocer problemas, necesidades, comportamientos o deseo de quienes conforman los segmentos que elegí?

5) ¿Tengo claro quiénes son mis competidores directos e indirectos?

6) ¿Sé cuál es el factor diferenciador frente a los demás?

Además de algunos aspectos del entorno como los son las políticas económicas, los tratados internacionales, la rentabilidad, entre otros.

Es muy importante, yo diría que vital, hacer una investigación de mercados para iniciar una nueva empresa, puede ser con amigos, conocidos o incluso desconocidos (sugerido) a través de sondeos o encuestas, para tener una idea de si nuestro producto, bien o servicio va a tener acogida en el mercado.

El mercado es el que tiene el punto final en cuanto a volver una idea en un hecho, si el estudio de mercados que hicimos nos arroja noticias no muy favorables para nuestra idea es necesario tener un plan “B”, de hecho los estudios que se han realizado en la Cámara de Comercio de Bogotá han llegado a conclusiones tales como aconsejar que se haga una lista de mínimo 50 ideas, para poder mezclarlas entre sí y no quedarnos con una sola, porque no siempre es la mejor.

Los animo a que realicen este cuestionario, que estoy segura va a ser de gran ayuda para que se tenga éxito en el nuevo negocio.